miércoles, 24 de julio de 2024

Esa nada que no existe

Luna de julio sobre Quito. Foto de Myriam Benegas

Me dices que no estoy sola
desde más allá del océano,
que solo es algo pequeño 
lo que me falta:

Búscalo y encuentra
qué nube lo oculta,
qué viento lo arrastra,
qué cansancio lo anula.

Frágil entendimiento 
este de no ver con los ojos, 
solo con las vísceras
de esa emoción intensa
que te aísla
y te nubla 
y te convierte en centro
de tu propia nada.

Esa nada que no existe.

Déjalo estar y pasará
y quizá vuelva,
o quizá no.
Ya sabes cómo es el camino.

Tú permanece serena
y confía.
Ese es todo el trabajo.

Que el Amor 
es lo único real
en la argamasa del mundo.


Para mi sabia amiga Myriam Benegas que tantas veces despeja mis nubes desde El Paraguay

miércoles, 10 de julio de 2024

Días de verano


Vuelvo al mismo paisaje de tantos veranos.
Días intensos 
de vidas en suspenso,
como si el camino se bifurcara
por un momento 
hacia otra historia
más pequeña,
más íntima,
más lenta,
más viva en sus recuerdos.

Los de aquellos viajes
de años lejanos
que me traen la voz
de los que ya se fueron,
y la risa de los niños
que crecieron tan pronto.

Ya no somos los mismos,
así te pareció bien,
que ni el paisaje permanece:
los mares avanzan 
y los montes se mueven
en su unidad de tiempo.

Solo la luz seguirá 
para desbordarnos los ojos
los días intensos del verano,
y alumbrar nuestros pasos
cuando las noches se alarguen,
por muy duro
que sea el invierno.