Tengo está ensoñación:
Ya se cumplió la vida.
Nada nos reclama.
Nadie nos espera.
Todos los días por venir
son días regalados,
puro tiempo de descuento.
Cada uno sigue su camino,
cada proyecto su curso,
y todo está bien
sin mí,
sin ti,
sin nosotros.
De tarea
solo afanes pequeños:
cumplir algunos horarios,
observar los milagros del día,
la alegría de los que los conocen,
y soñar con ese día
en que todo sea paz,
suene lo que suene,
pase lo que pase.
