Quisiera
guardarte en un cuadro
todos los
azules del mar.
Todas sus
olas cambiantes.
El rumor de
su ir y venir.
El color del
cielo.
El olor a
sal.
Pintar la
arena cálida
llena de
risas de niños.
Los que son.
Los que
fuimos.
Y enmarcarlo
todo
en el abrazo
inmenso
de todos nosotros,
los que aún
estamos
y los que nos esperan pacientes,
habitantes
eternos
de tantos recuerdos
luminosos.

Sin palabras, amiga
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