Miro
alrededor
y veo derrumbarse el mundo,
por todas
partes,
a todas
horas,
en tantos
rostros grandes y pequeños.
Nadie parece
darse cuenta.
Todos juegan
alegres a las casitas
o fingen indignaciones
varias.
Superioridades
morales,
falsas,
fatuas,
impostadas.
Criticamos a los corruptos
y mantenemos corruptelas.
No hay otra
opción.
Nadie tiene la culpa.
Sólo nos arrastra la inercia
y andamos sin rumbo ni consciencia,
saturados por
tantas pequeñeces.
Nuestro mundo
pequeño,
confortable y
ridículo,
es lo único posible.
Aunque puede no ser eterno.
Quizá algún día
la
demolición comience
y nos llegue la ola de la catástrofe.
Será
entonces tarde para reflexiones
o lamentos,
para pensar qué debimos hacer
cuando eran otros los que sufrían.
Parecían
estar tan lejos.....
Sus vidas
parecían valer tan poco…
Siempre menos que las nuestras.
¿Y si todo
fuera absurdo?
Hoy no puedo ver
el sentido
atrapada en
esta inercia insufrible

Pues lo sentirás negativo pero me ha gustado. Gracias por compartir tus sentimientos.
ResponderEliminarMuy bueno Laly, ojalá este sentimiento pudiera contagiarse por todo el mundo como un virus bueno, es la única esperanza.
ResponderEliminarComo dice Mafalda "no será que en este mundo cada vez hay más gente y menos personas"